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sábado, 10 de diciembre de 2011
viernes, 2 de diciembre de 2011
martes, 29 de noviembre de 2011
¿Mejor remedio para la drogodependencia? La Iboga.
Es una afirmación arriesgada, pero así parece ser. La ibogaína es una sustancia hipnótica y afrodisíaca proveniente de un arbusto africano originario del Congo y Gabón.
Investigaciones científicas han demostrado que la ibogaína tiene una insospechada capacidad para tratar la dependencia física asociada con los síntomas de abstinencia a drogas como la heroína, metadona y opiáceos. Alivia el 90% de los síntomas de abstinencia y al mismo tiempo restaura los patrones habituales de pensamiento y el correcto funcionamiento de la neuroquímica del cerebro.
“Las ratas adictas a la morfina se liberan de su adicción pocas semanas después de consumir extractos de Iboga” afirma Stanley Glick, del Centro de Neurofarmacología y Neurociencia del Albany Medical College.
Pero también la ibogaína es beneficiosa para el tratamiento de la adicción al alcohol, cocaína, metanfetaminas y nicotina, porque restablece las áreas del cerebro relacionadas con el placer y el deseo y que son afectadas por el abuso de estas drogas. Hasta ahora no se ha encontrado ninguna otra sustancia capaz
de recuperar estas áreas con tal magnitud y precisión. Es no adictiva y no necesita ser ingerida regularmente. Además tiene propiedades antidepresivas, dándole al cuerpo una sensación de bienestar. Estudios realizados para averiguar efectos neurológicos no han encontrado ningún efecto negativo al usar ibogaína en las dosis utilizadas para tratar adicciones.
de recuperar estas áreas con tal magnitud y precisión. Es no adictiva y no necesita ser ingerida regularmente. Además tiene propiedades antidepresivas, dándole al cuerpo una sensación de bienestar. Estudios realizados para averiguar efectos neurológicos no han encontrado ningún efecto negativo al usar ibogaína en las dosis utilizadas para tratar adicciones.Al respecto, J. Díaz Márquez nos cuenta, en su artículo titulado La Ibogaína, que el primer heroinómano que se curó con el arbusto africano fue Howard Lostsof, un norteamericano que en 1963 consumió la corteza de la planta buscando un viaje sicodélico. Luego de 36 horas Lostsof, que fue heroinómano durante 19 años, descubrió que no sentía la necesidad de inyectarse droga. Posteriormente, probó la Iboga con otros seis adictos y tuvo éxito en las desintoxicaciones, esto lo motivó para crear una casa de rehabilitación en Staten Island, Nueva York. Tras su curación, Lostsof obtuvo un grado en cinematografía y se dedicó a promover e investigar el uso de la Iboga, inclusive registró varias patentes de la planta con la finalidad de tratar la dependencia a diversas drogas.
Los pacientes que se han sometido al tratamiento lo describen como un viaje en donde pueden sentirse algunos efectos no deseados, pero que desaparecen con el correr de las horas. La mayoría siente náuseas, por lo que es importante permanecer lo más quieto posible durante las fases iniciales de la terapia. Los vómitos pueden durar algunas horas, mientras el cuerpo se deshace de las toxinas físicas y psíquicas. También pueden presentarse distorsiones visuales y auditivas durante las primeras seis horas, las cuales desaparecen completamente después de 36 horas. Pueden experimentarse periodos de falta de sueño y/o un gran malestar al despertarse. Hasta ahora son muchos los que han tratado sus adicciones usando esta terapia. En México existe una clínica especializada en este tipo de tratamiento que recibe muchos pacientes de Estados Unidos, en donde la ibogaína es ilegal.
A pesar de que la FDA reconoció en 1993 a la ibogaína como una herramienta efectiva para el tratamiento de la adicción, el problema es el dinero: la molécula no puede ser patentada y no es un fármaco con propiedades adictivas, lo cual ha desincentivado la inversión en su desarrollo por parte de la industria farmacéutica, más preocupada como ya sabemos muy bien, por los beneficios económicos que por la salud de las personas. Y es que no se obtendría mucho beneficio si en dos sesiones con iboga los drogadictos se curasen. Lo interesante sería presentarles un par de pacientes de metadona a unos cuantos directivos farmacéuticos.¿Por qué curan los psicodélicos?
Mucha gente aún se sorprende al ver las aplicaciones terapéuticas de distintos tipos de enteógenos o drogas psicodélicas, entre ellas la LSD, la psilocibina o la Ayahuasca. Y es que estamos acostumbrados a resolver nuestros problemas físicos o psíquicos con medicamentos con acciones precisas en determinadas áreas de nuestro cuerpo, esto es, analgésicos para lesiones dolorosas, o benzodiacepinas para cuadros de ansiedad.
Aunque gran parte de estos medicamentos ha salvado muchas vidas, y ha alargado probablemente muchas otras, el uso de ciertos fármacos en algunos problemas de salud está siendo muy criticado. En el caso de las enfermedades mentales, el psiquiatra Uriarte del Hospital de Zamudio, España, nos recuerda que “Un concepto simplista de las enfermedades mentales ha contribuido a reducir el estigma asociado a los tratamientos con psicofármacos, que han pasado en pocos años de ser rechazados o consumidos a escondidas, a ser demandados de forma directa por los pacientes.” La extensión del campo de la salud mental ha sido aprovechada sin duda por la industria farmacéutica, que ha estirado hasta lo indecible enfermedades tradicionales como la depresión, y ha contribuido a una auténtica explosión de los problemas de salud mental susceptibles de tratamiento, incluyendo situaciones lindantes con la normalidad, como la timidez o la conducta hiperactiva en la infancia. (Véasehttp://pijamasurf.com/2010/10/cuestionar-a-la-autoridad-es-una-enfermedad-segun-industria-psiquiatrica/)
Este problema está adquiriendo dimensiones inimaginables y surrealistas, pues aún se desconocen las causas de profusos trastornos, sin embargo, se aplican tratamientos sintomáticos, (otros tantos que no se sabe cómo actúan),
hecho que acaba condenando al enfermo de por vida a unas pastillas, con sus efectos secundarios, y con los posibles resurgimientos e inestabilidades del trastorno.
hecho que acaba condenando al enfermo de por vida a unas pastillas, con sus efectos secundarios, y con los posibles resurgimientos e inestabilidades del trastorno.Los nuevos fármacos pueden salir al mercado porque han sido evaluados en estudios controlados, no obstante, el uso de estos no siempre es extrapolable a la práctica clínica diaria. Son evidentes los intereses asociados, y la industria farmacéutica no solo lucha para obtener mayores beneficios con su campo, sino para marginar los competidores potenciales de dichos fármacos: la psicología y psicoterapia, con las cuales se obtienen mejores resultados en casos de depresión o ansiedad.
Si metemos los enteógenos en la ecuación, se me hace raro llamarles drogas, pues esta palabra tiene importantes connotaciones negativas, y socialmente se asocia con varios conceptos: adicción, toxicidad, muerte. Las drogas en mi opinión serían los medicamentos legales (los cuales en el año 2010 ya mataron más personas que las drogas ilegales), y las medicinas o medicamentos, que cuentan con una fuerte connotación positiva, serían la Ayahuasca, psilocibina o la LSD (ninguno de ellos es adictivo, ni física ni psicológicamente, no son tóxicos ni hepatotóxicos, no se ha registrado ni una sola muerte asociada a su uso, y cuentan con una larga lista de enfermedades curadas y vidas mejoradas (http://piedrapsilosofal.wordpress.com/2011/09/11/estudio-sobre-la-ayahuasca-como-puede-cambiarnos-la-vida/)
El uso de estos MEDICAMENTOS, no obstante, se encuentra alejado de la ciencia, ya que ésta no puede explicar su mecanismo de acción. Aunque no funcione como un medicamento normal y corriente, y no pueda explicarse
metódicamente cómo cura, obviamente no se dejan de investigar en universidades de todo el mundo, centros médicos como Takiwasi, o fundaciones como MAPS, pues la evidencia de los resultados supera cualquier limitación técnica. La gente se cura, simplemente.
metódicamente cómo cura, obviamente no se dejan de investigar en universidades de todo el mundo, centros médicos como Takiwasi, o fundaciones como MAPS, pues la evidencia de los resultados supera cualquier limitación técnica. La gente se cura, simplemente.Estos enteógenos tienen mucho potencial para curar cualquier enfermedad que no ataña tan solo a una etiología física. Se ha investigado mucho en el tratamiento de las drogodependencias con Ayahuasca y con Iboga por ejemplo; en este enlace hay más de 30 artículos sobre la aplicación de la Ayahuasca: (http://www.bluemorphotours.com/drug-and-alcohol-addiction-and-ayahuasca.html), y en el siguiente sobre el tratamiento con Iboga: (http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/0006899394909482)
También se focalizan tratamientos contra la ansiedad y depresión con LSD, psilocibina o Ayahuasca: Ayahuasca: (http://www.erowid.org/chemicals/ayahuasca/ayahuasca_journal3.shtml) LSD: (http://piedrapsilosofal.wordpress.com/2011/08/27/finaliza-con-exito-el-primer-estudio-con-lsd-despues-de-35-anos/) y psilocibina: (http://pijamasurf.com/2011/04/%C2%BFantidpresivos-de-psilocibina-estudio-cientifico-revela-potencial-de-los-hongos-alucinogenos/)
La Ayahuasca es quizá la Medicina que más aplicaciones y óptimos resultados está obteniendo. Es muy prometedora para el tratamiento de la esquizofrenia e incluso para el cáncer. Hay cantidad de testimonios, como el que relata la siguiente mujer, estremecedores: “Durante la sanación, Carlos (el chamán) extrajo humo negro de mi pecho, donde exactamente tenía el cáncer. Pude verme hacia adentro. Mis células estaban vivas, pulsando con el ritmo del cosmos. Al terminar la ceremonia, el tumor ya no estaba.”. No obstante, tampoco nos ha de extrañar, ya en los años 70’, Grof curó muchos casos de cáncer terminal con la psicoterapia con LSD (Grof, LSD Psychotherapy, 2005)
Pero, lo más importante, ¿por qué curan los psicodélicos? ¿Cómo se puede explicar, aunque no se pueda demostrar? Hay varias teorías.
El antropólogo y escritor J. Narby, gran conocedor del uso de Ayahuasca, nos cuenta su teoría: “Mi investigación me ha llevado a formular la siguiente
hipótesis: En sus visiones, los chamanes llevan su conciencia a nivel molecular y obtienen acceso al ADN, al que llaman “esencias animadas” o “espíritus”. Aquí es donde ven dobles hélices, escaleras espirales, y formas de cromosomas. Así es como las culturas chamánicas han conocido por milenos que el principio vital es el mismo para todos los seres vivos y tiene la forma de dos serpientes entrelazadas (una viña, una cuerda, una escalera).
hipótesis: En sus visiones, los chamanes llevan su conciencia a nivel molecular y obtienen acceso al ADN, al que llaman “esencias animadas” o “espíritus”. Aquí es donde ven dobles hélices, escaleras espirales, y formas de cromosomas. Así es como las culturas chamánicas han conocido por milenos que el principio vital es el mismo para todos los seres vivos y tiene la forma de dos serpientes entrelazadas (una viña, una cuerda, una escalera).A parte de las explicaciones “mágicas” o “místicas”, solo se puede referenciar el beneficio de los estados no ordinarios de conciencia, descritos muchas veces en literatura científica, y el tratamiento de la enfermedad desde el punto de vista integral. Es decir, la medicina psicosomática está obteniendo muchos avances, y cada vez son más las enfermedades susceptibles de poseer un componente psicosomático, que es el mismo que las causa. Como por ejemplo en el caso del cáncer, sobre todo los tumores en el aparato digestivo, se manifiestan como grupos de células malignas, pero en muchas universidades no tan solo se estudia desde esta óptica, sino que se afirma rotundamente que tienen su origen en algún conflicto psicológico, que se terminó somatizando en forma de cáncer.
Es evidente que mente y cuerpo van unidos. Que el cerebro controla todas las funciones corporales. Que conciencia y materia interactúan conjuntamente. La frase “Mens sana in corpore sano” llevaba toda la razón, y es que no solamente tenemos que cuidar nuestro cuerpo; también nuestra mente, para que, en todos los aspectos, nos sintamos bien. Es lógico pues, que cualquier trauma, conflicto, recuerdo reprimido, experiencia dura no integrada o cualquier elemento psíquico conflictivo, acabará manifestándose tarde o temprano, es decir, somatizándose, en forma de “enfermedad” psicosomática.
Una vez comprendido que nuestra psique influye en nuestro cuerpo, y que sus conflictos son los causantes de muchas “enfermedades” (entre comillas, pues no serían enfermedades propiamente dichas, tan solo síntomas de algo más profundo), cabe analizar cómo nos pueden ayudar estas herramientas enteógenas.
Antes de nada, dejar claro que ningún psicodélico tiene ningún mecanismo de acción específico. Por ejemplo, la LSD tan solo se la define como un catalizador no específico de la psique; aparte de esto, no tiene ningún efecto que pueda explicar la sanación per se, es más, en nuestro cuerpo solo reside durante dos horas, sin embargo el efecto perdura hasta ocho o más, por ello no se puede explicar científicamente. Simplemente pone en marcha mecanismos bioquímicos con los que ya contamos, y que también podemos accionar a través de la meditación trascendental, por ejemplo.
Volvemos pues a las explicaciones más “terrenales”, de la curación mediante enteógenos.Éstos proporcionan una profunda introspección activa, un autoanálisis a través de la imaginería y la imagen vívida, lo cual conlleva a la emergencia e integración de muchos contenidos inconscientes. Los sujetos obtienen un bienestar emocional que no se puede describir con palabras, una nueva felicidad y una celebración de la Vida. Además, después de experienciar estas Medicinas, los sujetos afirman haberse encontrado a ellos mismos, haberse percibido tal como son por primera vez, y no solo a ellos, sino al Mundo. Por tanto, todas las experiencias de “reencuentro”, de encontrarle un suprasentido a la vida, etc. también actuarían como factor terapéutico, ya que por sí mismas aportan muchos beneficios.
Con estos tratamientos se enfatiza el hecho de que los enteógenos solo actúan como coadyuvante de una psicoterapia bien integrada (sobre todo con la LSD o MDMA, y no tanto en el caso de la Ayahuasca o el Peyote, que implicarían su propio ritual). Es decir, la planta por si misma aporta incontables beneficios, imposibles de reflejar en un texto como este, pero enpenúltima instancia va a ser el marco terapéutico y los mismos profesionales los que van a promover y acentuar la curación, y en última instancia, obviamente, va a ser uno mismo, el factor crítico que permita la sanación.
Concluimos deduciendo que el gran reto de la psicología del futuro es explicar los mecanismos de acción de los enteógenos de una forma clara y adaptable a los criterios de cientificidad. La evidencia disipa cualquier duda: La medicina psicodélica cura, es indiscutible. No obstante, los intereses político-económicos farmacéuticos, respaldados por esta incapacidad de explicar los efectos, están frenando más de lo que debieran la investigación con estas substancias tan prometedoras, que impide que se apliquen a gran escala.
Para seguir gran parte de las investigaciones que se están realizando es recomendable visitar el sitio web de MAPS (http://www.maps.org/).
Y la web del International Center for Ethnobotanical Education, Research and Service, donde hay bastante información sobre la Ayahuasca y la Iboga: http://iceers.org/home.html?L=2
Pero para contribuir a que otro tipo de medicina, más efectiva y comprometida con el paciente, se acabe generalizando, simplemente piénselo dos veces antes de comprar en la farmacia el ansiolítico o antidepresivo que le han recetado, y busque otras vías que le permitan acceder a la causa del problema. Echar tierra encima y camuflarlo acaba saliendo muy caro.
Logran separar los efectos psicoactivos y analgésicos del cannabis.
El cannabis en la farmacología se conoce por sus propiedades calmantes. En varios países, incluyendo EE. UU., los preparados de esta planta se usan para apaciguar el dolor de los pacientes de cáncer. Sin embargo, el cannabis también produce estados elevados de conciencia, en los cuales se experimentan distintas sensaciones y se desencadenan experiencias que, traducidas a la actividad de la vida cotidiana en la que nos encontramos, no siempre encajan.
Científicos estadounidenses lograron separar el efecto de expansión de la mente y el efecto calmante del principal componente del cannabis, el tetrahydrocannabinol (THC), lo que abre el camino al amplio uso de analgésicos basados en esta planta.
El grupo de investigadores del Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y Alcoholismo (EE. UU.), encabezado por Li Zhang, ha demostrado que el THC apunta a distintos blancos a nivel molecular para producir sus dos efectos generales: el de expansión mental y el analgésico.
Ya se ha podido saber que el THC genera el efecto alucinógeno cuando interactúa a nivel molecular con células llamadas receptores de cannabinoides tipo-1 (CB1). Paralelamente, los científicos llegaron a la conclusión de que si el THC se une con receptores de glicina (uno de los aminoácidos principales) incrementando su actividad, apacigua el dolor.
Durante el experimento realizado en ratones, los científicos establecieron que si el receptor de glicina está ausente o es bloqueado, los
animales sienten el dolor, a pesar de haber recibido una dosis de THC, lo que confirma que los dos efectos del cannabis están separados.
animales sienten el dolor, a pesar de haber recibido una dosis de THC, lo que confirma que los dos efectos del cannabis están separados.“Encontramos que este receptor de glicina puede ser un objetivo primario para desarrollar especies de cannabis sin el efecto psicoactivo”, comentó Li Zhang, citado por The New Scientist. Según otro experto en los estudios del cannabis, Les Iversen, de la Universidad de Oxford, Reino Unido, el presente estudio es un “importante avance” en la larga búsqueda de la separación de los efectos psicoactivos del THC de sus efectos médicos.
Existe mucha controversia respecto a este hecho. En otras culturas que no sean la occidental no existe ningún estigma en cuanto a estados elevados de conciencia, por tanto la intención y casi “necesidad” de suprimir tales efectos se basaría más en cierta concepción cultural de “droga”, de su efecto y del mismo concepto de medicina, que no por una búsqueda del bienestar o mejora del paciente.
No obstante, estemos o no de acuerdo, con estos avances se acerca la cannabis sativa a la gente que solo desea obtener sus efectos terapéuticos en enfermedades como el asma, el reumatismo o el dolor crónico.
Estudio sobre la Ayahuasca. Cómo puede cambiarnos la vida.
Cuando hablamos de Ayahuasca, nos referimos al enteógeno, posiblemente, más potente que existe en el mundo. Compuesto básicamente por la liana Banisteriopsis Caapi y la planta Psychotria viridis o Chakruna, provoca efectos sorprendentes en nuestra mente.
Dejando a un lado la historia de la Ayahuasca vinculada al uso milenario por parte de los pueblos amazónicos, este brebaje está siendo estudiado en todo el mundo debido a su increíble potencial terapéutico. Toda esta investigación, estimulada también por la nula toxicidad de la substancia, y los riesgos inexistentes de adicción o de adquisición de tolerancia.
El tratamiento de las drogodependencias con Ayahuasca está obteniendo resultados mucho más positivos que los tratamientos convencionales; y así del mismo modo cuando se trata de ansiedad, depresión, trastornos de la personalidad o neurosis.
Nos encontramos, por tanto, ante una poderosa herramienta, de la que poco sabemos, y de la que en un futuro podrían obtenerse grandes beneficios en toda clase de enfermedades. Pero, ¿a qué precio? Para responder esta pregunta hemos realizado este pequeño estudio.
Cuando hablamos de la aplicación de Ayahuasca en psicoterapia o en ceremonias chamánicas, no solo podemos explicar los beneficios que ha tenido para cierta patología. El uso de este enteógeno provoca profundos cambios en la personalidad del sujeto, pues también permite un autoconocimiento muy intenso. Resumiendo: la Ayahuasca no solo cura a la gente, también les cambia la vida.
Dejando a un lado la historia de la Ayahuasca vinculada al uso milenario por parte de los pueblos amazónicos, este brebaje está siendo estudiado en todo el mundo debido a su increíble potencial terapéutico. Toda esta investigación, estimulada también por la nula toxicidad de la substancia, y los riesgos inexistentes de adicción o de adquisición de tolerancia.
El tratamiento de las drogodependencias con Ayahuasca está obteniendo resultados mucho más positivos que los tratamientos convencionales; y así del mismo modo cuando se trata de ansiedad, depresión, trastornos de la personalidad o neurosis.
Nos encontramos, por tanto, ante una poderosa herramienta, de la que poco sabemos, y de la que en un futuro podrían obtenerse grandes beneficios en toda clase de enfermedades. Pero, ¿a qué precio? Para responder esta pregunta hemos realizado este pequeño estudio.
Cuando hablamos de la aplicación de Ayahuasca en psicoterapia o en ceremonias chamánicas, no solo podemos explicar los beneficios que ha tenido para cierta patología. El uso de este enteógeno provoca profundos cambios en la personalidad del sujeto, pues también permite un autoconocimiento muy intenso. Resumiendo: la Ayahuasca no solo cura a la gente, también les cambia la vida.
Para analizar estos cambios, hemos entrevistado a una muestra de 100 individuos consumidores de Ayahuasca, (63 hombres y 37 mujeres), para que nos relataran diversos aspectos relacionados.
Resultados.
El primer gráfico muestra el porcentaje de individuos que experimentaron conscientemente un cambio a nivel emocional directamente ligado al uso de la Ayahuasca.
Como podemos observar, los resultados son indiscutibles. El 91% de los sujetos cree que la Ayahuasca les provocó cambios importantes en su vida emocional. Siempre positivamente hablando como es obvio.
Un dato interesante es que el 63% de los que afirman haber notado ese cambio, informan que ocurrió desde la primera ceremonia o durante el mismo día en que tuvo lugar.
Nos damos cuenta pues del poder de este enteógeno, el cual solo necesita tres horas en nuestro cuerpo para revolucionar toda nuestra personalidad y nuestro sistema de creencias.
Cuando los encuestados comentaban dichos cambios, hablaban de “sensaciones de reconciliación con la vida”. Afirmaban que “estos cambios se notaban inmediatamente, y con el paso de los días incrementaban y se hacían más patentes”. En general recuerdan que la Ayahuasca aporta “claridad y madurez, y esto dura para siempre”. No obstante, muchos también enfatizan el hecho de que el cambio siempre estuvo en ellos, “la Ayahuasca solo actúa como un sensibilizador, mostrándote la verdad, el Amor”.
El segundo gráfico nos revela los distintos rangos de edad de los consumidores.
A simple vista se observa que los grupos de edad de entre 25 y 45 años son los más numerosos, aunque en general las muestras son bastante homogéneas, pues encontramos un 15% de menores de 25 años, e incluso un 3% de mayores de 55.
Con esto podemos concluir que el uso de Ayahuasca no tiene edad. Como herramienta terapéutica o de autoconocimiento, despierta el interés de jóvenes, adultos y ancianos.
Con la siguiente gráfica podemos clasificar a los encuestados según su nivel de estudios.
Son datos muy claros, que dicen mucho del perfil de las personas que se interesan por experimentar con Ayahuasca. El 99% en este caso ha cursado estudios post-obligatorios, y el 40% del total son licenciados o doctorados. No son para nada sectores marginales ni clases sociales bajas, como se tendería a pensar instintivamente, al hablar del consumo de una determinada “droga”.
Una de las cuestiones que tuvieron que responder los usuarios de Ayahuasca, consistía, precisamente, en definirla. Más allá de un enteógeno, de una planta sagrada o de un brebaje del Amazonas, qué representaba para ellos. Las respuestas fueron muy interesantes y pueden leerse toda clase de opiniones. Adjuntamos unas cuantas.
Voluntario 1: Medicina para el alma. La apertura a la verdadera Realidad y a la Existencia. Una de las muchas herramientas para despertar de este “Matrix” y avanzar en nuestro Viaje Universal, pues solo somos eso, viajeros del universo con una experiencia humana.
Voluntario 8: Es la mayor concentración del espíritu de la naturaleza en todo su esplendor.
Voluntario 21: Medicina que cura el alma y algo más que es difícil de describir con palabras.
Voluntario 32: Es un espíritu poderoso, sabio, amoroso que nos ayuda a entrar en contacto, primero con nosotros mismos y después con el universo.
Voluntario 35: Medicina, una verdadera medicina. Puede realmente sanar dolencias y enfermedades al permitir a las personas encontrar su origen (su causa) y también es muy buena para prevenir, ya que vuelve a conectarnos a nuestra esencia más profunda evitando que caigamos en estados no deseados.
Voluntario 39: La ayahuasca es, sin más, una combinación mágica.
Voluntario 62: Un ser sagrado, infinitamente sabio, benévolo y poderoso con el que nos conectamos mediante la planta.
Voluntario 76: Pasar las 5 horas de ritual en lo más maravilloso que había ocurrido en mi vida hasta ese momento.
Ninguno de los encuestados se conocía entre sí, y es sorprendente la similitud de respuestas en este aspecto. El concepto de “medicina para el alma” aparece decenas de veces. Todos perciben la Ayahuasca como una oportunidad para conectarse con la Tierra y con la madre naturaleza. Muchos coinciden también en la oportunidad que ésta nos da para “ver”, para no solo conocernos a nosotros mismos sino al mundo, a la Realidad. También es muy frecuente otorgar a la Ayahuasca una conciencia propia, como si se tratase de un espíritu, de un ente vivo, una “maestra” que nos enseña.
Los sujetos tuvieron que responder también, si habían notado algún cambio en su relación interpersonal con sus amistades, con sus padres, o en la percepción de su trabajo.
La mayoría de los encuestados, un 81%, al preguntarles sobre las relaciones con sus amistades, informaron de cambios sutiles o intensos.Uno de ellos explica: “Tú cambias y todo cambia, no miras nada con los mismos ojos, mejor dicho ya no miras con los ojos, solo con el corazón {…} al principio es muy difícil, ni ellos te comprenden ni tú les comprendes, luego con el uso de la planta vas obteniendo humildad, confianza, paciencia, comprensión y compasión, y todo eso se lo aplicas a todos, incluido a uno mismo. Al final todas las relaciones cambian, y la primera la de uno mismo.”
En general se alejaron de las amistades “venenosas” o de las que no les aportaban nada en su vida. La empatía con respecto a sus amistades aumentó, con lo que a muchos les permitió cuidar más las relaciones e intentar ser comprensivos. Hay encuestados que explican que después de las ceremonias, necesitaban llamar a algunas de sus amistades para aclarar y arreglar cosas que no se habían cerrado bien, ya que eso era un impedimento para ellos mismos.
La respuesta del voluntario 84 también aparece muchas veces, relatada de distintas formas: “Han cambiado mis relaciones con todo el universo. Ahora me conecto con todo bajo perspectivas diferentes, todo habla, todo transmite, todo está vivo”.
Lo mismo sucede con la relación con sus progenitores. Dicha relación es una de las principales causas de conflictos o desórdenes emocionales en nuestra sociedad, y a veces es difícil intentar cambiarla y arreglar muchos asuntos pendientes. Para ello, la Ayahuasca parece ser también eficaz, pues el 73% de los encuestados pudieron resolver y mejorar dichas relaciones.
Los encuestados se refieren a ello diciendo que “la relación con ellos es más
cordial y comprensiva”.
cordial y comprensiva”.Uno de ellos nos cuenta: “En una toma noté que una masa como el “chapapote” impedía que le dijera a mi madre que la quería, después de “vivir” como expulsaba eso, y pasados unos días, pude expresarle mis sentimientos. Parece mentira.”
Otro de ellos explica: “Los acepto más… de hecho reviví una parte de mi vida intrauterina… no fui una hija deseada, pero en ese estado de conciencia pude comprender que eso no me generaba dolor… más bien compasión hacia ellos. De verlos tan desconectados uno del otro y tan poco amor hacia sí mismos”.
Este último testimonio explica que revivió su estancia intrauterina. Como éste hay dos casos más en los cuestionarios. La Ayahuasca también es capaz, por tanto, de inducir experiencias a nivel perinatal, muy sanadoras y fructíferas en muchas ocasiones, tal como nos recordaba Stanislav Grof.
La última de estas tres gráficas nos dice que el 77% de los encuestados percibieron de forma diferente su trabajo, después del consumo de Ayahuasca. Estos cambios se dieron en muchos sentidos.
Muchos de ellos afirman que ahora ven el trabajo como una forma de realizarse en este mundo, no como una simple fuente de ingresos.También se afirma haber desarrollado más creatividad, dedicación, o la reducción total del estrés.
Los hay que dejaron inmediatamente su trabajo, al considerarlo demasiado “degradante” o vacío, y dedicaron su vida a ayudar a otra gente con Ayahuasca.
El voluntario 51 escribe: “Sí, ahora he aprendido a diferenciar lo esencial o importante de lo superfluo, y además las relaciones laborales han mejorado a gran escala.”
Otra opinión distinta nos ofrece el voluntario 57: “Claro, he dejado de trabajar en el concepto mayoritario del término. Ahora TRABAJO para mi corazón.”
Y por último el voluntario 74 nos dice: “En cierto modo me ha beneficiado, soy arquitecto y desarrolla mi capacidad de dibujo, de imaginar, pero a su vez en la parte práctica de la vida me da mucho más por divagar y ser menos efectivo. En mi caso quizá a veces tendría que cerrar puertas y no abrirlas.”
El siguiente gráfico representa la valoración que hacen los encuestados de la experiencia con Ayahuasca.
El 90% de los usuarios califican esta experiencia como la mejor de su vida. Las frases que repiten muchos sujetos son: “la Ayahuasca está mejorando mi calidad de vida”, “te hace valorar más la vida, te descubre la verdadera felicidad y el verdadero amor…” o “Con Ayahuasca solo puedo hablar se curación y crecimiento.”
Los que reportan sensaciones desagradables o malestares (el 10% restante), alegan que se trata de un “terremoto” psíquico, extremadamente fuerte, y que en muchas ocasiones la Ayahuasca “te muestra cosas que no deseas ver”. También se reportan sensaciones físicas molestas, como el vértigo o la saturación de los sentidos (la Ayahuasca agudiza increíblemente el oído y el olfato).
Para ampliar este dato se les pidió a los participantes que dijeran lo que más valoraban o recordaban de las ceremonias con Ayahuasca, para ser más explícitos. Ponemos algunas de las respuestas más interesantes.
Voluntario 2: “La amplitud de miras. La cantidad de información recibida, el punto de inflexión que aparece cuando después de haber celebrado las ceremonias mis tensiones y complejos interiores son disueltos.”
Voluntario 3: “El descubrimiento de que solo percibimos una pequeña parte de la realidad.”
Voluntario 4: “Se me reveló una frase que la he visto escrita mil veces y no le prestaba atención: DIOS ES AMOR. Allí donde veo escrita la palabra “dios” la sustituyo por “amor” y todo cuadra…”
Voluntario 31: “Sentir por primera vez que todos somos uno, lo cual cambia tu vida para siempre, todo merece mi más alto respeto porque todo es o ha sido parte de mi.”
Voluntario 32: “Son muchas, lo que se podría llamar la visión del amor fue lo más hermoso que he sentido en mi vida, en otra ocasión me mostró la alegría y su fuerza, me ayudó a atravesar mis miedos más profundos con ese amor y esa paciencia únicas.”
Voluntario 34: “La VIDA es lo único serio, todo lo demás es accesorio, va y viene, la vida es el regalo que hay que saber cuidar y aprovechar, hasta el último suspiro.”
Voluntario 57: “La información adquirida a borbotones y masiva, la abstracción espacio-tiempo, el buen sentimiento y el desligamiento del ego.”
Voluntario 62: “Volví a ver la vida como la veía en mi infancia, sentí que me había dormido muchos años, perdiéndome muchas cosas.”
Voluntario 68: “Todo cuanto he podido aprender, ha sido mucho pues llevo muchas sesiones hechas en 15 años. Quizá lo más significativo ha sido VER la parte de Dios que hay dentro de todos y cada uno de los seres vivos.”
Voluntario 69: “La sensación de naturalidad, el sentirme como “en casa”, la grata sensación de vínculo con la Ayahuasca y el reino vegetal, y el Todo.”
Por último, los voluntarios también tenían que describir cómo percibían la vida, cómo se la planteaban después del consumo de Ayahuasca.
Como en la pregunta anterior, hay respuestas muy interesantes y profundas. Adjuntamos las más representativas.
Voluntario 2: “Si, como una manzana, estoy esperando a mi madurez, pues que así sea y mientras, disfrutaré de los rayos del Sol.”
Voluntario 8: “La vida… es un regalo divino, que se nos ha dado para aprovecharla y sacar el máximo provecho de nuestras experiencias, disfrutar… Mi objetivo es entender un poco más cada día el mundo y el universo, y ser feliz.”
Voluntario 11: “Vivir….cada día necesito menos y tengo más calidad de vida.”
Voluntario 14: “La vida es una experiencia muy subjetiva es como un juego donde tenemos que ir confrontando obstáculos para aprender a experimentarla de una forma más consciente e ir aprendiendo de qué trata todo esto. Desde ahora me planteo la vida de una forma más tranquila y tratando de ir mejorando en lo que pueda.”
Voluntario 33: “Yo estaba muy enojada con la vida, sentía que no tenía sentido, que era algo inútil, sufriente, sentía también una soledad existencial por haber dejado de creer en dios, pero a partir de la experiencia con ayahuasca, pude sentir el poder de la naturaleza, la fuerza infinita, que todo lo crea, y eso me colma, me hace vivir una vida maravillada por el milagro de la naturaleza.”
Voluntario 39: “De una forma completamente distinta, he comprendido que los malos momentos y las tragedias son en realidad momentos de la vida preciosos, y que de ellos dependen nuestros momentos más felices. He aprendido que sufrir no es malo, que es una parte preciosa a su manera de la vida. Creo que vivimos por amor y para darlo.”
Voluntario 56: “Simplemente la vivo haciendo lo que he venido a hacer, soy curandero e ingeniero en sistemas, se puede decir que de las tecnologías arcaicas y modernas.”
Voluntario 66: “La vida es experiencia, es diversidad. Fíjate que la vida por el mismo amor a la vida a través de la naturaleza evolucionó en tantas formas, hay tanta diversidad… Eso es hermoso. La vida es una energía pura.”
Voluntario 71: “La vida, antes era una mochila, bien pesada, a partir de la Ayahuasca es una bendición y voy por ella bien liviano, increíblemente suelto, con la mente relajada y atenta a seguir las señales que se me presentan para cumplir con mi misión en esta pachamama divina.”
Voluntario 72: “La vida es maravillosa…”
Conclusiones.
Este pequeño estudio está basado en datos subjetivos, en opiniones directas de los consumidores, por lo que no tiene ningún rigor científico. No obstante, nos sirve para escuchar y prestar atención a los consumidores, y ver de un modo sincero, sin filtros de ningún tipo, cómo les ha cambiado la vida en aspectos fundamentales.
Después de ir viendo todos los resultados, una de las primeras conclusiones que se extraen es que el perfil de los sujetos que se interesan por la Ayahuasca es ejemplar.
Se trata de gente con estudios, inteligente, trabajadora y sensible. Todos gozan de una inteligencia emocional que se demuestra en todas sus respuestas. Conocen sus emociones, sus problemas, saben las raíces que pueden tener, saben a qué se deben. Pero además tienen la capacidad para trabajar sobre ellos y arreglar todo lo que haga falta, mediante el autoconocimiento y la introspección, para ser felices. Todos tienen claro lo que son, quienes son, y qué quieren hacer en esta vida.
En otras preguntas se les pedía que expresaran su opinión sobre temas como las drogas en nuestra sociedad o la religión. La gran mayoría está en contra del consumo de drogas tal como lo conocemos en Occidente, sobre todo en lo concerniente a químicos y estimulantes, aunque están totalmente a favor de la despenalización. En cuanto a la religión, hay pocos sujetos que sigan dogmas establecidos, y los pocos que se nombran se refieren al chamanismo, a la cosmovisión Inca o al budismo. La mayoría han desarrollado una espiritualidad propia, conscientes de que ésta no puede “congelarse” y representarse en una enseñanza siempre estática.
En las ceremonias con Ayahuasca son frecuentes las experiencias transpersonales. Hemos visto un testimonio sobre una experiencia a nivel perinatal, pero se pueden observar otras en los cuestionarios, como la experiencia de unidad y conciencia cósmica, muerte-renacimiento psicológico o incorporeidad. Todas ellas con un gran valor, no solo “didáctico” a nivel interior, sino sanador cuando hablamos de tratar desórdenes mentales de cualquier tipo.
Concluimos afirmando y confirmando que la Ayahuasca cambia nuestras vidas a mejor. Mejora nuestro bienestar, evolucionamos positivamente como seres humanos y nuestra empatía y altruismo incrementan considerablemente, lo que nos conduce a ser personas equilibradas y conscientes, que al fin y al cabo es a lo que aspiramos como seres sociales.
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